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Refrigeradores

Pon el refrigerador en un lugar sombreado. Solicita revisiones periódicas del refrigerador. Adopta nuevos hábitos de congelación de los alimentos. Con estos consejos puedes mejorar el consumo energético de tu refrigerador.

Piensa dónde quieres colocar el refrigerador:
• Puedes ahorrar mucha energía si colocas el electrodoméstico en un lugar fresco; evita ponerlo junto a fuentes de calor, como hornos y radiadores, y expuesto a la luz solar directa • También puedes plantearte aislar el refrigerador de la pared o del suelo.

Descongelación:
• Si descongelas el refrigerador con regularidad evitarás que la unidad del evaporador acumule capas de hielo gruesas, lo que permitirá un funcionamiento más eficaz. Sabrás que debes descongelar cuando veas que la capa de hielo tiene un espesor de unos 3 a 5mm.

Cierra las puertas:
• Cambia las juntas de la puerta del refrigerador si notas que la puerta no cierra bien.
• Quita el polvo al refrigerador. No es bueno que el condensador de la parte posterior y el espacio que hay bajo el refrigerador acumulen polvo ni restos de alimentos.
• Evita mantener la puerta abierta durante mucho tiempo y no la abras muy a menudo. El aire caliente entra en el compartimento y hace que el compresor se ponga en marcha sin necesidad.
• Comprueba siempre que no haya obstáculos que impidan cerrar correctamente la puerta del refrigerador.
• Muchos electrodomésticos Frigidaire tienen una alarma acústica por si dejas la puerta abierta.

Antes que nada, deja que se enfríe:
• La comida cocinada debe dejarse enfriar antes de ir al refrigerador. El vapor contribuye a formar escarcha en el evaporador. Sin embargo, por tu salud y por motivos de higiene no dejes que los alimentos permanezcan a temperatura ambiente demasiado tiempo.
• Descongela los alimentos en el refrigerador. Así te aseguras que se descongelan de forma segura y aprovechas la unidad de refrigeración al máximo.
• La temperatura adecuada es en torno a 4-5 °C.

Después, congela:
• Los alimentos que vayas a congelar (una vez fríos) se deben colocar en el refrigerador antes de trasladarlos al congelador.
• Evita la formación innecesaria de escarcha en el compartimento envolviendo los alimentos en paquetes herméticos antes de introducirlos en el congelador.
• La temperatura adecuada es entre -18 °C y -20 °C.

 
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